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“La gente que emprende en el tercer sector tiene una parte vocacional, una ilusión para hacer de este un mundo mejor dentro de sus posibilidades”

HOY NOS REUNIMOS CON MARIA BUJONS, FUNDADORA Y GESTORA DE KAKOLUM, ONG QUE DESARROLLA PROYECTOS DE COOPERACIÓN EN SENEGAL. AYUDANDO A EMPRENDER EN ÁFRICA OCCIDENTAL, BUSCA INFLUIR POSITIVAMENTE EN EL LUGAR DE ACCIÓN. COMPARTE CON NOSOTROS SU EXPERIENCIA Y SU VISIÓN MUY ENRIQUECEDORA DEL EMPRENDIMIENTO.

 

Koalaboox: Hola Maria. Gracias por dedicarnos unos minutos y compartir tu experiencia social emprendedora con nosotros. ¿De dónde surge Kakolum?

Maria Bujons: Kakolum surge por la estima que genera el contacto diario y prolongado con la gente de un lugar; concretamente con la gente de Kafountine y los pueblos de alrededor, como Diannah o Abené. Llegué a Kafountine por primera vez en 2013, yendo y viniendo hasta que decidí quedarme y arrancar un proyecto de vida aquí. Kakolum nació con el objetivo de trabajar la cooperación de manera diferente, total y directamente desde el terreno y dando prioridad a las necesidades reales expresadas por las poblaciones locales más que por los requisitos que se marcan desde despachos europeos.

Tuve la suerte de poder contar con personas con las mismas ideas y los mismos objetivos en torno a la cooperación al desarrollo; y juntas fuimos dando forma a lo que es hoy Kakolum.

 

KB: ¿Cuál es tu principal motivación?

M.B: Mi principal motivación, que compartimos todos los miembros de Kakolum, es la de trabajar con las asociaciones locales de mujeres y de jóvenes, principalmente, para recoger sus problemáticas, generar alternativas y dar forma a proyectos que contribuyan a mejorar su calidad de vida. Sin que olviden que Kakolum es solo una herramienta: nosotros les ayudamos a dar forma a sus motivaciones y conseguir los medios necesarios, redactamos sus palabras según los requisitos y el formato adecuado. A ello aportamos lo que creemos beneficioso, desde nuestro conocimiento, para obtener éxito y sostenibilidad. Pero lo que hacemos, no es más que acompañarles a emprender los primeros pasos de un largo camino.

 

 

KB: ¿Cuál es el gran reto de Kakolum?

M.B.: El reto que se nos plantea ahora es el de poder seguir creciendo sin perder la esencia de lo que es Kakolum ahora. Trabajo desde hace años en cooperación pero soy crítica al respecto, ya que algunas veces es un instrumento más de las relaciones internacionales de los países del norte y del capitalismo para perpetuar la pobreza del sur: se tratan los síntomas sin trabajar profundamente en las causas y, además, se hace desde una óptica euro-centrista que impide encontrar soluciones 100% adecuadas al contexto y a las personas a las que van destinadas.

Queremos romper con ello radicalmente. Por eso dedicamos largos ratos a sentarnos con la gente del pueblo, a escuchar, a recoger inquietudes y propuestas para que todo lo que hacemos tenga sentido y sostenibilidad una vez esté hecho. Analizamos y hacemos autocrítica constantemente, para adaptar el lenguaje y las acciones que llevamos a cabo evitando caer en los juicios producto de los estereotipos con los que llegamos muchas veces en los países del sur.

 

 

KB: Todos los proyectos tienen obstáculos … ¿cuáles son las principales trabas con las que os encontráis para desarrollar vuestro trabajo?

M.B.: Las principales trabas son económicas. Aunque el equipo de Kakolum está formado por personas con años de experiencia en cooperación al desarrollo, con un basto conocimiento de la zona; y que tenemos muchas ideas desarrolladas a raíz del trabajo diario con las asociaciones locales, ser una ONG joven conlleva dificultades a la hora de cumplir con ciertos requisitos (años de antigüedad, capital total, número de trabajadores,…) por lo que acceder a fuentes de financiación estable es una de las dificultades con las que nos encontramos, aunque trabajamos día a día en solucionarlo.

De momento, las diferentes personas que conformamos la entidad hemos tenido que combinar el proyecto con otros trabajos para poder salir adelante. La idea, poco a poco y a medida que vamos creciendo, es poder centrarnos íntegramente en Kakolum.

 

KB: He leído en vuestra web que Kakolum significa huella. Estáis dejando muchas huellas. ¿Alguna de ellas tiene especial relevancia para ti? Cuéntanos un poco…

M.B.: Hay una: el proyecto de la creación de un huerto comunitario para una asociación de mujeres (Jamooral) en un barrio del extrarradio de Kafountine. El proyecto surgió hablando con un joven del barrio amigo nuestro, que nos comentó que las mujeres tenían un terreno para explotar pero no tenían medios. Fuimos a reunirnos con ellas y nos ayudaron a redactar sus necesidades en forma de proyecto.

La motivación de las mujeres en las primeras reuniones era baja, ya que tenían mucha desconfianza. Esto era debido a que unos años antes había contactado con ellas un programa gubernamental para mejorar el huerto comunitario. Les habían pedido una fianza antes de empezar los trabajos, por lo que cada mujer – y otras personas del barrio – había puesto el equivalente a 4 euros para poder disfrutar de la ayuda gubernamental. El resultado de ello fue un pozo a medio terminar y cuatro balsas mal hechas, y los representantes del gobierno se fueron con el dinero y sin que se sepa nada más.

Entendiendo este contexto de fondo, nos fuimos reuniendo con ellas para explicar los principios de Kakolum, del proyecto, y la relevancia de su papel; a la vez que empezamos los diferentes trabajos (arreglar el pozo, construir nuevas balsas, instalar un sistema solar para el riego…). A la primera reunión asistieron tres mujeres, a la segunda 15, a la cuarta asistieron sesenta, y en la fiesta de inauguración eran casi 100.

Esta motivación quedó aún reflejada en una formación en técnicas de agricultura sostenible (permacultura) que se realizó para cerrar el proyecto. El último día de la formación coincidió con una fiesta tradicional en la que asistían todas las familias del barrio. El formador agrícola y yo estábamos en el huerto esperando a las mujeres y pensando: “Vale, seguramente no vendrá nadie con esto de la fiesta …” y comenzaron a aparecer mujeres vestidas de gala, que venían con los vestidos, los tacones y los tocados directamente de la fiesta, de la que se habían escapado para no llegar tarde al curso.

En resumen, hubo un cambio motivacional muy importante desde el inicio hasta el fin del proyecto, ya que las mujeres comprendieron que la sostenibilidad del proyecto dependía de su implicación, y hoy, gracias al provecho que sacan del huerto, se han mejorado los ingresos mensuales y la seguridad alimentaria de más de 100 familias.

 

 

KB: ¿Cómo conseguís recursos económicos y de personal? Si alguien quiere colaborar, ¿cómo lo puede hacer? ¿Qué es lo que más necesitáis?

M.B.: Hemos tenido la suerte de irnos rodeando, por los contactos generados por el día a día aquí, de un equipo local conformado por excelentes profesionales y buenísimas personas. La idea es que este equipo local siga creciendo, para fomentar la creación de trabajo de calidad al pueblo y para nutrir Kakolum de ideas y métodos más cercanos a la gente de aquí que los que podamos generar nosotros como europeos y extranjeros. Actualmente el equipo de Kakolum lo conformamos dos personas de fuera (un buen amigo de Granada que está establecido en Kafountine – con el que inicié Kakolum – y yo, de Barcelona) y seis personas de Kafountine y Diannah. El objetivo es que este equipo local vaya creciendo, reforzándolo, si es necesario y si los medios lo permiten, de otro personal externo.

Contamos también con amigos y voluntarios, dentro y fuera del pueblo, que aportan su grano de arena y nos hacen más ligero el camino.

En cuanto a los recursos económicos, nos encargamos de presentar los proyectos generados por las personas dentro de convocatorias de subvenciones públicas y privadas. Tenemos una base de socios que esperamos ir ampliando, y recibimos donaciones puntuales de gente que visita los proyectos y los conoce de cerca.

Se puede colaborar con Kakolum de varias maneras: realizando una donación puntual, pasando a formar parte de los socios con una cotización periódica o visitando Casamance y alojándose en Dialamkoto, alojamiento que destina una parte de tus vacaciones a los proyectos de Kakolum y que hemos creado y gestionamos mi marido y yo.

Además, en Kakolum siempre estamos receptivos a la hora de escuchar propuestas, recibir ayuda técnica y crear lazos con otras personas y entidades para enriquecer nuestros proyectos. Por ejemplo, tenemos detectadas necesidades en temáticas como gestión de residuos, reciclaje, ganadería … Y nos iría muy bien contar con personas voluntarias con conocimientos en estos temas para que aportaran su experiencia.

 

KB: ¿Qué papel juegan las colaboraciones con otras entidades sociales en su organización?

M.B.: En Kakolum creemos que la cooperación debe ser en red. Es inexplicable que haya zonas de Senegal, o de otros países del mundo, donde desde hace años hay centenas de ONG y de proyectos de organismos internacionales trabajando y la zona siga presentando las mismas problemáticas. A veces, esto lo hace el desgaste que provoca tener a una decena de actores de desarrollo trabajando lo mismo en el mismo lugar: la gente se cansa. Nosotros creemos que es fundamental sumar esfuerzos con otras entidades, locales o internacionales, que trabajan en lo mismo que nosotros para tener más fuerza y ​​ser más eficaces en los objetivos.

Y en cuanto a las entidades sociales locales, las asociaciones, son una parte imprescindible de Kakolum sin las que nuestro trabajo no tendría sentido.

 

KB: ¿Hay instituciones que realmente implican y hacen posible llevar a cabo sus proyectos? ¿Alguna en especial apoya sus tareas?

M.B.: Desde que empezamos los primeros pasos hemos tenido la suerte de poder contar con entidades e instituciones que han creído en Kakolum y han hecho posible que pudieran salir adelante. Una de ellas es la Fundación Ramón Molinas, gracias a la cual pudimos iniciar el proyecto del huerto comunitario para mujeres.

Contamos también con una colaboración muy bonita por parte de la Green Living Lab Foundation (Países Bajos), de la que recibimos la visita de su directora acompañada de una clase magistral en permacultura para las mujeres implicadas en el proyecto. Setem Andalucía confió también en nosotros colaborando en la construcción de un pozo y un sistema de canalización de agua para un huerto comunitario.

De hecho, todas las colaboraciones que recibimos son significativas para nosotros y nos ayudan a continuar con empuje e ilusión.

 

KB: ¿Qué consejo darías a cualquier emprendedor que quisiera llevar a cabo proyectos sociales?

M.B.: Pruébalo. Normalmente, la gente que emprende en el tercer sector tiene una parte vocacional, una ilusión para hacer de este un mundo mejor dentro de sus posibilidades. Y de eso es difícil que salga algo malo. Así que prueba de emprender tu proyecto y no te desanimes. Emprender un proyecto de cero en el tercer sector es un largo camino: hay muchas entidades trabajando día a día con mucha experiencia, con muchos medios … Y ser una entidad pequeña hace que, con pocos medios, tengas que doblar esfuerzo para que todo funcione. Mantener el ánimo y la vista en lo que quieres llegar a ser en fundamental. Y por último: valórate y valora tu trabajo.

 

KB: La pregunta del último entrevistado: ¿qué es lo que más valorarías de una agencia de comunicación digital? ¿Qué crees que podría aportar a tu proyecto?

M.B.: Supongo que valoraría la capacidad de dar una respuesta ajustada al mensaje que quiere transmitir el cliente, que sea capaz de comunicar exactamente el carácter y la personalidad de la empresa / entidad que hace la demanda. Por ejemplo, si desde Kakolum buscáramos la ayuda de una agencia de comunicación digital nos gustaría que pudieran captar y transmitir todo lo que la entidad representa.

Estoy segura de que contar con los servicios de una agencia de comunicación digital podría aportar mucho a Kakolum. Hoy en día la comunicación digital es clave para emprender en cualquier sector, y aunque intentamos estar al día, tener cierta actividad en las redes, comunicar de la mejor manera posible lo que hacemos y lo que somos… Se nos escapan muchas cosas, por tiempo y por conocimientos, que una agencia de comunicación podría ayudarnos a reforzar.

 

KB: ¿Puedes formular una pregunta para el nuestr@ siguiente emprendedor@ entrevistado?

M.B.: ¿Crees que la responsabilidad social corporativa es positiva para una empresa? ¿Por qué?

 

KB: ¡¡Muchas gracias por compartir con nosotros tu experiencia!!

 

Crédito fotos: Kakolum