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¿Quieres mantenerte lejos de clientes morosos? Atento a los siguientes consejos:

La morosidad es una de las principales preocupaciones para los autónomos y las PYMEs. No cobrar las facturas a tiempo supone el mayor rompedero de cabeza para empresarios y emprendedores. Y, ¡no es para menos! La morosidad afecta a la liquidez del negocio. En ocasiones el empresario tiene que hacer frente al pago de impuestos a Hacienda correspondiente a estas facturas todavía pendientes de cobro. Y, en el peor de los casos, la morosidad pone en riesgo la supervivencia de la empresa.

 

En el décimo  Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España de Iberinform se ponen de manifiesto algunos datos que reflejan como el 64% de las empresas sufren las consecuencias por retrasos en el cobro de sus facturas y el 10% se encuentra en situación de riesgo por cierre. La falta de liquidez y las demoras intencionadas son las principales causas de impago de facturas. El informe concluye que el 83% de las empresas permiten estos atrasos en el pago de facturas por producto o servicio fuera del plazo establecido. Y en muy pocos casos se aplica ningún tipo de interés por esa demora.

 

En el informe realizado por la Plataforma Multisectorial se muestra como el 70% de los proveedores se ven afectados por negociaciones con sus clientes que imponen plazos para el abono de las facturas por encima de lo establecido legalmente. Según la Ley 3/2004 los plazos de pago deben ser inferiores a 60 días. Aunque este plazo solamente lo cumplen un 28% de las empresas. En el sector público este plazo máximo fijado por ley se reduce a 30 días. En España, el periodo de pago medio a proveedores se calcula que es de 77 días. Para el sector público esta media es de 65 días.

 

Los motivos que llevan al empresario a permitir y propiciar esta situación son del todo comprensibles. Por un lado, el miedo a perder el cliente, y por el otro el desconocimiento del sistema de reclamación. De esta forma los proveedores no exigen la indemnización legal por los costes derivados del recobro en retrasos por impago.

 

Hay quién espera meses a reclamar el cobro de sus facturas y quién prefiere recuperar el importe de la deuda lo más pronto posible. En ambos casos, hay que saber que las facturas tienen una fecha límite para la reclamación de la misma, es como si tuvieran fecha de caducidad.

 

Leer: ¿Facturas pendientes de pago? ¡Atención a su fecha de caducidad!

 

Con todas estas cifras, salta a la vista, que hay que actuar y hacer que esta situación sea minimizada. Por ello, a continuación te mostramos, algunos consejos para ayudarte a mantener lejos la morosidad de tu actividad y reducir los problemas ocasionados por clientes morosos.

 

Atento a las siguientes recomendaciones:

 

Fija las condiciones por escrito

Negocia tus propias condiciones de pago, incluyendo penalizaciones en caso de retrasos, marca tus normas de funcionamiento en relación a los plazos de pagos, tus honorarios por servicio, métodos de facturación.
A poder ser, conviene firmar un contrato para la prestación del servicio o venta de mercancía. Asegurándote que el contrato que elabores sea legal en su totalidad. Todas estas condiciones debes hacerlas aparecer el contrato y en los presupuestos aceptados y firmados por tu cliente.

 

Selecciona los clientes

No todos los encargos son beneficiosos, si el cliente no acaba pagando la factura eso va a suponer una perdida de dinero para ti. Por ello, investiga acerca de la actividad y solvencia de todos los clientes nuevos. Puedes consultar en el Registro Mercantil y el de la Propiedad para comprobar sus cuentas anuales o sus propiedades. Si no es un cliente nuevo, tener un histórico de pagos de todos tus clientes puede ser de utilidad para evaluar a ese cliente y sus hábitos de pago.

 

Factura correctamente

Elabora facturas perfectas y legales. Asegúrate que estas son completas y no tienen errores ni de forma ni de contenido. En ocasiones, algunos clientes pueden aprovechar estos errores de forma para atrasar los pagos.
Emite y envía las facturas dando a tu cliente el suficiente tiempo para no tener que llegar al vencimiento. Hacienda determina el 16 del mes siguiente de la prestación del servicio. Y la fecha de envío esta fijada en un mes a partir de su emisión.

 

Guarda pruebas de tu trabajo

Correos electrónicos, albaranes de entrega. Estas pruebas pueden ayudarte a demostrar que se ha realizado el servicio o entregado el pedido en caso de que las cosas se pongan muy feas.

 

Cumplir con tu parte en su totalidad antes de hacer la reclamación de el pago.

Asegúrate que tu parte de trabajo está finalizado correctamente y a tiempo, para que el cliente no pueda objetar nada. Pon atención a los plazos de entrega. En caso de retraso en la entrega del producto o finalización del servicio, deja por escrito el aviso al cliente y su conformidad.

 

Exige lo tuyo

Es totalmente legítimo cobrar por el servicio prestado. Si el pago fraccionado pactado a una fecha se está retrasando antes de finalizar el servicio, paralízalo hasta que hayas cobrado esa parte. En ocasiones es más difícil cobrar si el trabajo ya se ha finalizado en su totalidad. Realizar recordatorios antes de la finalización del plazo de pago puede ayudar en casos de descuido.

 
 

Como último recurso puedes solicitar los servicios de un abogado. Esta debería ser la última opción que te queda para cobrar la factura, ya que retrasa enormemente el pago de esta, y supone en la mayor parte de los casos no volver a trabajar con ese cliente.

 

Todas estas recomendaciones que te damos son una buena pauta a seguir para evitar tener clientes morosos. Koalaboox te ayuda entre otras cosas a que realices tu facturación correctamente, la reclamación por escrito a fecha del vencimiento y posteriores avisos.

 

En Koalaboox hemos diseñado un modelo de factura que cumple con todas las obligaciones legales, además de una imagen clara y profesional.

 


 

Leer: ¿Cómo crear un modelo de factura perfecta?

 

Y si por si todo esto no fuera suficiente, además puedes financiar aquellas facturas que desees en un clic. Con unas condiciones inmejorables para ti y para tu cliente, ya que él tendrá la opción de recibir un descuento de esa factura o un aplazamiento de el pago. ¡Una solución de mutuo beneficio!